
Contreformes
perpétuelles

Materia.
Aliento.
Luz.
Contreformes perpétuelles explora el instante en que el cristal fundido adquiere forma. El proyecto toma como punto de partida el molde del vaso Harcourt de Baccarat y amplía su volumen negativo hasta convertirlo en una estructura expositiva monumental.
El molde se convierte a la vez en arquitectura y vitrina, transformando las herramientas y los gestos de la cristalería en la propia escenografía.

Los hornos de Baccarat nunca se apagan.



En el centro, el molde ampliado acoge las piezas de cristal en una estructura de metal pulido. Su escala transforma una herramienta de producción familiar en un objeto arquitectónico.
Un molde que expone el objeto y revela al mismo tiempo el gesto que lo creó.


Los tubos metálicos evocan las cañas de los cristaleros y sostienen bandejas hexagonales para las piezas. Un revestimiento de terciopelo rojo intenso recuerda el calor de los hornos, mientras la roseta Baccarat queda grabada en la envolvente exterior.

ELIOTT BULLE


